PDV del Escritor:
LA MISMA NOCHE
El dormitorio olía levemente a aceite de motor y hierba recién cortada —el aroma de Jace Duncan tras un día en los jardines de la hacienda. Estaba frente al estrecho espejo del armario, poniéndose un chaleco amarillo. La tela se enganchó brevemente en su alborotado cabello oscuro. Al otro lado de la habitación, Preston observaba desde el umbral —la camisa ya medio desabotonada, la chaqueta del traje drapada sobre un brazo como una piel mudada.
"¿Jace?" La voz de