Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa camioneta nos estaba esperando fuera de la plaza para llevarnos rumbo al hotel, desde que me acomodé en el asiento trasero, él tomó cuidadosamente mi mano y no la soltó, por supuesto que eso no me molestó en lo absoluto.
Pude oír desde la entrada del hotel la música a todo lo que daba en el piso superior, saludé cortésmente al botones del hotel, pero a él pareció asustarle la presencia de Escorpión tras de mí.







