Las clases finalizaron por la noche y Estrella volvió a casa caminando por el callejón, como de costumbre. Sin embargo, esta vez, al salir por la puerta trasera, en lugar del conductor de la familia Burgos, se encontró con Zared.
Estrella no había imaginado que Zared fuera tan persistente. ¿Cómo se atrevía a aparecer de nuevo después de haber perdido toda la dignidad la última vez?
—¿Tienes algo que decirme? —Estrella miró a Zared con indiferencia.
Cada vez que Zared veía a Estrella, su actitud