Estrella no notó la extraña mirada de Luna.
Hoy quería comportarse como una estudiante ejemplar, ya que así evitaría las críticas constantes por dormir en clase.
Por lo tanto, comenzó la prueba leyendo el examen. En el aula se escuchaban susurros de lápices y el sonido de las hojas al pasar. Estrella podía leer a gran velocidad, y una vez que leía las preguntas comenzaba a responder rápidamente. Escribía con rapidez, calculando los puntos. Una vez que alcanzaba el puntaje mínimo para aprobar,