Delia resignada se acercó. “Buenas noches Ray”. Le dio un beso en la mejilla mientras Ray estiraba los brazos para abrazarla. “Buenas noches mamá Delia”. Se despidió con mucho cariño en sus palabras.
Ray se alejó y con ojos suplicantes dijo. “¿Puedes darle las buenas noches a papá Edgar también?”. Esto lo dijo tierno y lastimero. Delia observó a Edgar con los ojos entrecerrados. Sospechaba que todo era una treta de Edgar.
Edgar negó al instante. “No fue mi idea”.
Ray volvió a decir. “Por f