Capítulo – 0005
Layla
—Adórala. Muéstrame que mereces un bebé —dijo, colocándose sobre mí y dejando que su polla colgara frente a mi boca.
—Sí, papi —respondí, humedeciéndome los labios y agarrándolo por la base. Era mucho más grande que cualquier cosa que hubiera tocado antes, y sacó un lado de mí que ni yo conocía. Supongo que era la pura excitación del momento. Estaba tan cachonda que realmente empecé a disfrutar chupársela y sentir placer al hacerlo.
—Joder, Layla. No sabía que eras tan bue