Mordí la almohada con fuerza para no gritar mientras el grueso pene de Jake se hundía en mí una y otra vez, abriendo de par en par mi mojada vagina.La cama crujía debajo de nosotros como si fuera a ceder, pero no me importaba, no esta noche, no cuando sus caderas se estrellaban contra mi trasero de forma tan perfecta, enterrado hasta los testículos en su hermanastra menor mientras nuestra madre dormía justo al final del pasillo.—Joder, Lila —gruñó Jake bajito en mi oído, con voz áspera y hambrienta. Me tenía a cuatro patas, con una mano agarrando mi largo pelo oscuro y la otra sujetando mi cadera con la fuerza suficiente para dejar marcas—. Tu pequeña vagina me está succionando de forma tan codiciosa esta noche. Te encanta que tu hermano mayor te folle mientras mamá está completamente KO por las pastillas, ¿a que sí?Asentí frenéticamente, empujando hacia atrás contra él, con mis pechos balanceándose con cada embestida brutal.—Sí... oh dios, sí, Jake, más duro, lléname....Llevába
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