Sienna BlakeVeo a Brady sentado en una silla, con una jarra de cerveza en la mano. En cuanto me ve, sonríe y me saluda con la mano. Corresponde y ando apresurada hacia él. Llegué tarde, y pobre, me ha esperado un buen rato, hasta pensé que ya no estaría aquí.Se levanta del asiento para recibirme con un abrazo cálido y amistoso. Debe hacer unos seis años que no lo veo. Brady y yo éramos de la misma clase, y nos graduamos juntos. Hablábamos de todo, básicamente, era mi mejor amigo. Pero, con el ajetreo de la vida, nos distanciamos. Eventualmente, cada uno se centró en el trabajo, y él también se fue a Nueva Jersey. Volvió hace unos meses.Aunque, de vez en cuando, aún habláramos por Instagram, fue a través de un comentario mío, en una foto suya jugando a los bolos, burlándome de sus pocas habilidades, que me envió un mensaje para encontrarnos, por los viejos tiempos. Y no pude rechazarlo.— Perdona por el retraso — digo, cuando nos separamos. Él esboza esa sonrisa amable, mirándome co
Leer más