Noah regresó a la suite médica sosteniendo dos vasos de cartón con café humeante, uno para él y otro destinado a Altagracia, quien todavía se encontraba en un estado de absoluto shock por el apretón de manos de Mariana. Altagracia disimuló su agitación como pudo, pero por dentro la cabeza le daba vu
Leer más