—Noah no sueltes mi mano—le pide por tercera vez Madison a su hijo —Vamos, vamos, el tio Wyatt dijo que me tenia una sorpresa—Noah jala a su madre Madison niega con una sonrisa y se arrodilla frente a su hijo, quien le sonríe de la misma manera que Nicolas le sonreía hace cinco años atrás, dando un golpe directo a su corazón. Noah era la mezcla perfecta de ambos, pues compartía facciones, actitudes y hasta apariencia tanto con Nicolas como con Madison. Su cabello era de un tono castaño oscuro, mucho mas profundo que el tono de Madison pero no llegaba al negro intenso del cabello de Nicolas. Tenía unas suaves ondas que caían de forma rebelde sobre su frente y aunque Madison trataba incontables veces durante el día poder peinar su cabello, siempre sucedía que a los pocos minutos, este volvía a caer sobre su frente de forma rebelde. Su rostro tenía la redondez infantil, con mejillas sonrojadas y una sonrisa que provocaba una calidez en los adultos. Pero lo que más llamaba su atenci
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