Llegamos al hospital como dos posesos. Lucas, que habitualmente caminaba con paso lento y arrogante apoyándose en su bastón, aquella noche corría ignorando toda la dignidad que le quedaba con tal de cruzar el umbral del hospital. Los médicos y el equipo sanitario que estaban en alerta máxima se llevaron a Lucas de inmediato al laboratorio de urgencias en cuanto les expliqué la situación. Se realizó un cribado exprés y, una vez confirmada la compatibilidad del grupo sanguíneo Rh-nulo, el procedimiento de transfusión comenzó de inmediato bajo una estrecha supervisión médica. Me quedé de pie detrás del cristal divisorio, contemplando la escena al otro lado con el pecho oprimido. Allí, sobre la camilla, Emelia yacía inmóvil con multitud de cables médicos pegados al cuerpo. Su rostro, hab
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