11. Seguramente es su esposa.
Valeria—Señorita, suélteme, no sé quién es usted —logré decir.Ella negó con la cabeza, mirándome sorprendida. Aproveché el momento y me solté alejandome de ella y saliendo de ahi. Mi hijo estaba asustado y tenía que tranquilizarlo.—Mami, esa señorita estaba enojada, solo porque le ensucié la ropa. No me fijé, te lo juro.Me puse a su altura y le hablé con suavidad.—Tranquilo, cariño. Solo fue un accidente. Tú no tuviste la culpa. Ahora vamos.Él me sonrió feliz. Tomé su manito y subimos al metro para ir al hospital a ver a mi mamá.Mientras estábamos sentados, observaba la ciudad, aún indignada y confundida. ¿Esa mujer era muy parecida a Emir?¿Será su madre? No… no podía ser. Tenía menos edad. Era joven.Se sorprendió al ver a mi hijo.Nadie puede saber que tengo un hijo de ese hombre, puedo tener problemas y es lo que menos deseo.¿Para qué sigo pensando en lo ocurrido? No debería. No quiero que nadie lo sepa. El único que lo supo fue Rodrigo y por suerte, no ha dicho nada. Eso
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