Seraphina estaba sentada en el borde de la cama, completamente desnuda y con los ojos vendados, esperando.La habitación permanecía en silencio, roto solo por su propia respiración, que no era tan estable como ella necesitaba, y su corazón latiendo tan fuerte que apenas podía respirar.Inhaló lentamente, exhaló, volvió a inhalar, pero no sirvió de nada. Al contrario, empeoró todo.Un hilo de sudor le bajó por la columna y sus dedos no dejaban de temblar por más que se ordenara detenerse.¿Qué demonios estaba haciendo allí?Era una mujer casada. Una mujer respetable, con un marido en casa que la amaba y una vida que parecía perfecta desde cualquier ángulo. Y ahí estaba ella, desnuda en una suite privada de un club BDSM, esperando a que un hombre al que nunca había visto entrara por esa puerta y le hiciera Dios sabía qué a su cuerpo.Esto era una completa locura.¿Cuánto tiempo llevaba esperando? Casi una hora y nada, ni pasos, ni voz, solo silencio y sus propios pensamientos en espiral
Leer más