Clara los observa desde la distancia, es increíble estar en un set, las luces, producción, personas corriendo, retoques de maquillaje o peinado, todo era magia.Hacen lipsinc, bailan, se entregan totalmente a la cámara, a veces se descoordinan y empiezan de nuevo, hacen bromas entre ellos y con el equipo de producción.Al estar lejos no puede ver los gestos, pero como los conoce, cree poder adivinar como será el resultado por cámaras.Los siete es esfuerzan y repiten las veces que sea necesario o puede que alguna vez lo sacan en una sola toma, allí por supuesto que se alegraban, se felicitaban, saltaban, parecían unos niños que luego el director del colegio venía a regañar para que siguieran, era divertido, Clara no paraba de sonreír.«¡Son increíbles! y no se si este calificativo se quede corto, por algo están en la cima, y nada fue regalado, todo lo construyeron con sus manos, por eso es que se sienten tan bien. Es admirable y aunque siempre digan que son unos chicos con suerte», pie
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