AriellaHabían pasado cuatro días desde el evento con Richard y aun así, se sentía como si hubiera sucedido ayer. No me ha tocado desde entonces. Nos abrazamos, nos sentamos juntos y hablamos de nada, pero ninguno de los dos intentó nada más.Casi deseaba poder volver a todo el sexo y la mayoría de las veces, también me encontraba deseando a los otros chicos. Poco a poco, estaba descubriendo cosas sobre ellos que los hacían reales. Los hacían… especiales. Estos hombres eran excepcionales, y sabía que estaban cayendo rápidamente en una zona de peligro.Estaba corriendo de cabeza hacia el borde de un precipicio. Sabía que estaba allí, pero no podía detenerme.Adrian y yo nos sentamos y trabajamos en un código ayer y a través de eso, aprendí mucho sobre él. Además de ser un fanático de la programación, también era un artista y por las pinturas que me estaba mostrando ahora, era realmente bueno.“¿Por qué dejaste de hacerlo?” pregunté, pasando mis dedos por una pintura al óleo de un jardí
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