POV de GenieEl helicóptero sonaba lejos, pero ambos lo escuchamos.Sylvan se quedó congelado encima de mí, aún enterrado profundamente en mi interior, su polla palpitando con los restos de su orgasmo. Su pecho subía y bajaba contra mis pechos hinchados, sudor mezclándose con sudor, semen goteando entre mis muslos abiertos. Sus ojos grises —ya no dorados— me miraron con una intensidad que me cortó la respiración.—No te muevas —susurró, su voz ronca y peligrosa—. Quédate exactamente así.Se inclinó y me besó. No fue un beso tierno. Fue posesivo, desesperado, casi violento. Su lengua invadió mi boca mientras sus caderas empezaban a moverse otra vez, lento pero profundo, follándome con deliberada lentitud mientras el sonido de las hélices se acercaba.—Sylvan… —gemí contra sus labios, mis uñas clavándose en su espalda.—Shh. Déjame sentirte —gruñó, mordiendo mi labio inferior hasta que probé sangre—. Seis meses sin ti, Genie. Seis putos meses soñando con este coño apretado, con tu olor,
Leer más