ISABELLA—¿Qué haces aquí, limpiando los jardines? —Pedro tenía una sonrisa en el rostro mientras me hablaba.Sin embargo, a pesar de que me sonreía, no podía relajarme. Seguía sintiendo que estaba tramando algo... Pedro, después de todo, siempre había sido una persona peligrosa.Su reputación como alfa había empeorado con los años, y me preocupaba que me hiciera daño a pesar de que actualmente no me reconocía.Además, podía sentir sobre mí las miradas feroces de las otras sirvientas con las que trabajaba. Sentía que, desde que llegué al palacio, me habían arrojado a un pozo ardiente, donde todos me vigilaban desde todos lados y esperaban a que cometiera un error.—Después de todo, no soy más que una sirvienta, alfa. Solo estoy haciendo el trabajo que se supone que debo hacer —respondí y bajé la cabeza, sin atreverme a sostenerle la mirada.Pedro, sin embargo, me levantó la barbilla y me obligó a mirarlo a los ojos.Parecía como si estuviera acostumbrado a hacer esto.Al mirar los pro
Leer más