Ninguno de ellos había estado durmiendo bien, aunque nadie lo admitía en voz alta.Hoy estaban todos en la cocina, y sus posturas tensas traicionaban la energía inquieta que los acosaba a todos. El limbo… eso era lo que se sentía. Habían sido días de silencio, junto con una sensación aplastante de estar atrapados en un lugar sin poder avanzar ni retroceder. Estaba empezando a erosionar los cimientos de su determinación colectiva."No puedo seguir así", murmuró Hayden de repente, con una voz que sonaba como si hubiera sido arrastrada por la grava. Estaba de pie, mirando una taza de café que hacía tiempo se había enfriado, con sus ojos hundidos y rodeados de ojeras rojas. Parecía estar pasándolo peor que ellos… incl
Leer más