Punto de vista de Mateo—Hola, Vincenzo… ha pasado mucho tiempo.Las palabras salieron de mi boca más rápido de lo que pude pensar, pero dentro de mi pecho todo detonó al mismo tiempo.La rabia me golpeó primero, cegadora, el mismo fuego que se había llevado a mi verdadera familia años atrás ahora estaba a diez metros de distancia, luciendo un tatuaje de estrella y una sonrisa tranquila.Luego el miedo cayó sobre ella, agudo y asfixiante, porque Valeria seguía en su agarre, su cuello bajo sus dedos, su muñeca sangrando fresca a través del vendaje.Mi Valeria. La mujer por la que había luchado a través de recuerdos falsos y un pasado borrado para reclamarla como mía.La culpa llegó justo detrás del miedo, pesada y ahogadora.La había dejado sola en esa habitación, persiguiendo fantasmas mientras alguien se la llevaba.La posesividad ardía debajo de todo, una necesidad salvaje de arrancarla de sus manos y no soltarla nunca más.No podía perderla. No después de todo. No cuando mi amor po
Leer más