Las dos semanas llegaron demasiado rápido.Esa mañana me había sentido valiente. Ahora, de pie frente a mi apartamento, solo quería esconderme.Abrazé a Vincent con fuerza, hundiendo el rostro en su pecho.—Juliet, no querrás llegar tarde —dijo suavemente, mientras su mano trazaba círculos calmantes en mi espalda.—Estoy nerviosa —susurré, con el corazón acelerado.—Está bien… eres humana —murmuró—. Respira hondo.Lo hice.—Exhala.Lo hice.—No está funcionando —dije, mitad juguetona, mitad desesperada.Él rio suavemente, se apartó un poco y levantó con ternura mi barbilla para que lo mirara.—Mírame, Juliet.Lo miré a los ojos.—Tú puedes hacerlo. Solo intenta no pensar en fallar. Piensa en mí en su lugar —dijo con una sonrisa juguetona.Reí suavemente a pesar de todo.—Pase lo que pase, siempre estaré aquí —prometió.—Eso es. Entra y prepárate. Yo te espero.Sonreí, sintiéndome un poco más ligera, y subí.Cuando bajé de nuevo, llevaba un hermoso vestido que me hacía sentir elegante
Ler mais