POV: Aria Lara León El resto del tiempo que estuvimos ahí, al terminar la práctica, fue una tortura silenciosa. Ninguno de los dos dijo nada. Ni una mirada, ni un gesto, ni un roce accidental mientras recogíamos nuestras botellas de agua. Es como si no existiera el otro, como si el espacio que ocupábamos se hubiera vuelto un vacío negro. Para mí, sinceramente, era un pequeño respiro; no podía hablar con él en este momento, sabía que no tendría el control para hacerlo sin que me temblara la voz o las manos. Y menos para darle la cara sabiendo que había sido mi primer beso. Qué pena me da el solo hecho de pensar en eso. Él es un hombre internacionalmente reconocido, seguido por las más lindas mujeres del mundo, modelos y artistas con rostros perfectos... ese rostro suyo tan cuidado, mientras que el mío de seguro en estos instantes ha de ser un total desastre después de llorar en el baño y sudar en la pista. Me siento pequeña, como una aficionada jugando en las ligas mayores. —Bueno,
Leer más