Capítulo 89: Sospechas. El beso no se rompió de inmediato. Azrick mantuvo la boca de Keyla contra la suya apenas un instante más, lo suficiente para sentir cómo ella se aferraba a él, cómo sus dedos se tensaban en su camisa, cómo su respiración se desordenaba contra sus labios. Entonces tomó ambas muñecas de Keyla con firmeza y las llevó hacia atrás, presionándolas contra el tronco áspero, fijándola en su lugar sin brusquedad, pero sin dejar margen a resistencia. Su mirada descendió un segundo hacia la mano herida. Su otra mano bajó, lenta, firme, deslizándose desde el costado de Keyla hasta su cintura baja, sus dedos cerrándose con decisión mientras la atraía más contra él. El movimiento redujo cualquier espacio entre sus cuerpos, y su pierna ya posicionada entre las de ella se acomodó con más presión, más precisa, rozando directamente la zona más sensible de Keyla. El cuerpo de ella reaccionó de inmediato. —Ah… El gemido salió bajo, profundo, inevitable. Sus labios queda
Leer más