Capítulo 131Mi primer impulso fue agarrar a Hope.No pensé en nada más. Solo la miré a ella, dormida en su cuna, tan pequeña, tan indefensa, y debía ser fuerte para protegerla.Renata siguió avanzando despacio, con esa sonrisa torcida que siempre me había dado escalofríos.—No te acerques —le advertí, con la voz temblando —. No te acerques a mi hija.Ella ladeó la cabeza, como si de verdad le divirtiera verme así.—Tu hija… —repitió con un tono venenoso—. Qué fácil lo dices. Qué fácil te sale defender lo que es tuyo cuando a mí me quitaron lo mío.Tragué saliva y moví la silla apenas un poco hacia la cuna.—No te atrevas a mirarla siquiera.Renata sonrió burlona y siguió caminando. Se veía desquiciada, pero no descontrolada. Eso era peor. Sus ojos estaban muy abiertos, brillantes, llenos de una rabia que la consumía que parecía no haberse apagado nunca.—Me la voy a llevar —dijo de pronto, sin rodeos—. Voy a criarla yo. Voy a recuperar a la hija que perdí, y ella es la mejor opción.
Ler mais