Las mejores cosas no se construyen con los materiales correctos. Se construyen con los que hay, en el orden equivocado, por personas que no estaban seguras de que funcionaría. Y que de alguna forma funcionó. Mateo había adoptado el hábito de hacer pasta.Nadie sabía exactamente cuándo había comenzado ni cómo había sobrevivido tanto tiempo dado que los resultados eran consistentemente imperfectos en direcciones diferentes cada vez: unas veces sobrecocida, otras con demasiada sal, en una ocasión memorable sin sal del todo y con un exceso de ajo que habí
Ler mais