Capítulo 110 Don Antonio - Joder. - Suelto un gemido, atormentado. Siento como si un puño me hubiera apretado toda la polla, me hubiera robado el aliento, me hubiera dejado paralizado. Miro hacia abajo, donde nuestros cuerpos se unen, y la visión me pone tan cachondo que siento un escalofrío que me recorre la columna. Respiro hondo, tumbado sobre ella, nuestras pieles calientes, húmedas. Contengo cada maldito impulso de follármela duro, como estoy acostumbrado. Entre nosotros, las cosas son diferentes y hoy, no se trata de mí, sino de la seguridad de mi bella donna y de nuestro bambino, al que sólo quiero recordar, después... ahora quiero a su mamá. Pero... pensar en ello me pone aún más cachondo. - Mírame", me pide suavemente, y lo hago. - Te siento, no tienes que apartar la mirada, quiero verte. - Sonríe y hay algo en sus ojos que no sé interpretar, pero me tranquiliza, me atrae hacia ella. - Te observo, Donna... Te observo cada segundo, y siempre l
Leer más