_ ¡Ay, mierda! ¡Sí! _ Junto a nosotros, James grita mientras se corre por segunda vez esta noche. Unos cuantos empujones duros y rápidos y Michael sigue a su compañero de cuarto rápidamente con un profundo gemido, pulsando dentro de mí. ¿Eso es todo? _ Mierda. Lo siento mucho —susurra contra mi boca, sus palabras entre respiraciones irregulares _ Traté de contenerme, pero no pude evitarlo. _ Está bien _ Me trago mi decepción, la pesadez en mi vientre todavía está ahí pero se transforma rápidamente en un dolor sordo. _ ¡Acaba con ella, hombre! _ James grita _ Vamos, hagamos una carrera. El ganador puede mirar. _ Vete a la mierda _ gruñe Michael. _ Pero, aun así, compite contigo.Michael se ríe. Plantando un beso profundo en mis labios, susurra: _ Solo relájate _ y luego me llama _ Estás lista _ mientras se desliza por mi cuerpo, llevándose las sábanas con él una vez más. Ay dios mío. Esto no está pasando, ¿verdad? En realidad no van a un grito ahogado escapa de mis labios cuando l
Leer más