Clara Mientras me dirigía al patio, solté un bostezo fuerte. Daría lo que fuera por quedarme en la cama y dormir la mona. Sin duda, tenía mucho trabajo en la clínica. Aun así, no debería estar tan cansada. Pero por alguna extraña razón, el cansancio que me invade últimamente es inexplicable. Cuando vi a Beta Derek. Me froté la cara, incorporándome. Tenía la vista clavada en el teléfono. —Beta Derek —murmuré. —Clara —dijo, sonriendo, señalando la silla—. Vamos, siéntate. Me senté con cautela, mirando con recelo el patio vacío. Sé
Leer más