JashaPor fuera, me muestro calmado y sereno como siempre, ordenando a mis hombres que tomen posiciones en la parte delantera, media y trasera del tren para vigilar que no haya problemas. Por dentro, sin embargo, toda mi identidad se está haciendo pedazos, como copos de nieve revoloteando al caer del cielo. No puedo ser padre. Para empezar, estoy seguro de que sería uno terrible. Ni siquiera sé cómo sostener a un bebé. Cuando Misha tuvo uno con su esposa, casi se me cae la primera vez que la cargué, y me dio demasiado terror volver a tocarla hasta que creció lo suficiente como para no sacudirse en mi brazos como un trozo de goma de dos kilos y medio. En segundo lugar, yo no soy el hombre de familia. Misha es el que tiene la familia, y yo me he hecho cargo de nuestras operaciones criminales. No me puedo imaginar qué diría si regresara a casa y admitiera que dejé embarazada a una mujer, y mucho menos a una que apenas conozco. No, es una locura. Debe estar mintiendo, y pagará el precio p
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