AMARA CORTÉS. 7:30 am. Dormir se ha convertido en una lucha con mi mente que no calla. Para que voy a decir que no temo a lo que pasará después de esto, me aterra que empeore las cosas pero no significa que me arrepienta. Nunca olvidaré esta noche. Él temblaba, yo temblaba, juntos estábamos experimentando y junto hemos tenido una primera vez hermosa. Lo que menos me esperaba era que él fuera virgen, cuando me lo ha dicho casi no le creo, pero al ver lo nervioso que estaba no he podido ni siquiera dudarlo.Lo dejo en la cama. Aprovecho para vestirme y me acerco a la ventana. No hay una vista extensa pero por lo menos puedo ver amanecer. Apago la radio que todavía suena y llamo al servicio de habitaciones para que nos traigan el desayuno sobre las ocho. Oh, ni siquiera sé a qué hora se despierta. Espero que le guste el café. A decir verdad estoy nerviosa por cómo sucederán las cosas ahora que nos hemos desnudado en cuerpo y alma el uno al otro. Solo espero poder dejarme llevar, dej
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