Capítulo 142. Kryos
No es como si me preocupara especialmente mi “virtud”. Era solo que quería elegir cómo, cuándo y con quién compartir mi cuerpo.Al ser un lobo de una sola alma, mi parte animal nunca podría reconocer a una pareja destinada, así que aquello sería únicamente mi decisión… y la de la loba que estuviera conmigo.Mi condición era poco común en el continente. Según sabía, eso se debía a que habían pasado siglos desde que nuestra sangre se mezcló con la de los humanos. En aquel entonces no perdimos la capacidad de transformarnos, pero sí la de compartir el cuerpo con el alma de un lobo.Era sencillo distinguir a un lobo con doble alma de uno que no la tenía: reflejos, fuerza, velocidad… Todo aquello que aportaba nuestra parte animal.Sin ella, éramos poco más que humanos capaces de transformarse.Cuando migramos a este continente, aquella sangre fue diluyéndose generación tras generación hasta volver muy extraño el hecho de nacer sin una segunda alma.Mi padre descendía de una de esas mezclas
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