Da un paso hacia Camil, pero ella retrocede dos y niega sutilmente.—Entonces, ¿mi hija y tú ya estuvieron juntos? —Laín escucha, pero no voltea.—Laín—la voz del alpha lo saca de sus cavilaciones que lo lleva a mirarlo —. Te han hecho una pregunta, ¡Contesta!Evidentemente, Dimitri se le notaba lo enojado y confundido que estaba en ese momento, pero lo estaba disimulando bastante bien.—Responde—el alpha del sur exige respuesta.—Padre, ya basta, yo estoy diciendo lo que ha pasado entre nosotros y tienes que aceptar que no me casare con nadie.—¿Enloqueciste Sonia? —el alpha zarandea el cuerpo de su hija lo que causa que llame la atención de Laín.—No la trate de ese modo, alpha.Camil no se podía creer lo que estaba pasando, lo que estaba oyendo, lo que sus ojos estaban observando en ese momento.Finalmente, sus miedos se hicieron realidad, Laín había encontrado a su luna y ahora la reclamaba como su mujer ante sus propios ojos.—Tía…La voz de su sobrina suena sutilmente sobre su h
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