Kaleb:Conduzco en dirección a casa. Mi móvil suena pero no tengo ganas, ni paciencia, de hablar con nadie así que lo dejo. —¿Y así lo vas a dejar?, ¿Qué no ibas a salvarla? —pregunta Camilo, y es verdad. Yo tenía otro concepto de lo que iba a hacer y terminé haciendo todo un desastre.—Pues en este momento no tengo nada más que decir —bufa —La cagaste hermano y probablemente ella esté despedida ahora —asiento y estoy a punto de contestarle cuando me interrumpe—. ¿Te interesa?, la chica.Lo miro de forma fugaz sin despegar demasiado la vista de la carretera y asiento. Él sabe que eso no es normal, ni sencillo, ni bueno…—Vaya —aprieto mis manos al volante, no me gusta hablar de esto —.Y si te interesa ¿Por qué le hiciste eso? —¿Por qué?, ¿no viste su herida?, puede desangrarse y a ella solo le importa el jodido trabajo —mi hermano asiente tranquilo.—Sabes Kaleb, a veces olvidas que la gente no es como nosotros, que hay personas que tiene vidas complicadas y que vive de un sueldo a
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