Que mi hijo hubiera vuelto a casa hacia saltar mi corazón de alegría, mi soledad me estaba matando, pero por cuestiones de la vida él había estado viviendo los últimos años con su padre, dejando en mi un vacío muy grande pero ahora estaba aquí, como agradecía que su padre ya no conservara las llaves de nuestra casa, de lo contrario se hubiera encontrado con una escena desagradable para él, pero de lo más hermosa para mí.
Larry parecía sorprendido con mis últimos cambios físicos, el solo recorda