Clayton se quedó perplejo.
Nicole besó suavemente el lugar donde lo había mordido para expresar su disculpa.
Justo cuando Clayton no podía resistirse y quería profundizar en el beso, Nicole lo apartó con fuerza.
Ella retrocedió un paso y se mantuvo a una distancia segura.
“¡Dijiste que pararías a tiempo!”.
Ella solo pretendía darle un pequeño beso.
Clayton se sentía impotente y no podía controlar su oscura mirada. Su voz era ronca.
“Bien, tú eres la que manda”.
Clayton simplemente la ext