Mundo ficciónIniciar sesión—Mañana —le dijo August a una Tess muy ebria— vas a amanecer con un dolor de cabeza que…
—No me importa —suspiró Tess mirando a su marido mientras éste conducía y mordiéndose los labios.
—Eso dices ahora…
—Es lo que cuenta. ¿Vamos a un hotel?
—Si quieres…
—Oh, sí. Y hagamos el amor salvajemente. Ya podemos. Voy a hacer muc







