Nick
Mi mente apenas puede procesar sus palabras, dos hijos, dos.
—¿Hijos? ¿Alaia? —apenas puedo hablar, aflojo el nudo de mi corbata al sentir una presión que no permite que el aire entre a mis pulmones.
—Sí, señor, dos niños pequeños, un niño y una niña, son mellizos —encuentra un papel que no logro distinguir en un principio, la tomo sintiendo que mi estómago y mi pecho se revuelven.
Me entrega la foto y observo las imágenes que hay en ella, Alaia sostiene un pequeño bulto y sonríe hacia él