Mundo de ficçãoIniciar sessãoMe levanté con desgana y fui al comedor, nuestra casa era grande y la mesa estaba en proporción, todos los que acudieron a la velada, estaban perfectamente acomodados, sólo había un lugar vacío para mí… ¿y adivinen qué? Justo al lado izquierdo de Aitor.
Apreté los dientes y sin más ni menos, me senté. Lo miré de reojo y contem







