Alana
Guido no se dio por vencido y me siguió hasta la sala, en donde me agarro fuerte del brazo para que no pueda seguir caminando lejos de él y lo vaya a dejar con la palabra en la boca.
— ¿Qué diablos crees que estás haciendo?, No puedes simplemente irte y dejarme con la palabra en la boca estamos hablando de algo muy serio aquí, el futuro de nuestra familia y todo por lo que nuestros padres han trabajado, deja de ser una egoísta y caprichosa Alana— ¡Debe de ser una jodida broma!, ¿Y por qu