Alana
Cuando salí de la ducha ya no estaba Gianni y eso que lo hice en tiempo record, pero donde si estaba era en la habitación sentado en un gran sillón que hay cerca de un rincón, me obligo a vestirme en frente de él para mí eso fue toda una tortura, parece que disfrutaba mucho de la vista.
—Estoy lista vamos, quiero ver que me tiene Carmen para hoy—Es mentira pero él no tiene que saberlo, lo que quiero es que salgamos ya de aquí antes de que me deje llevar por esa mirada cargada de deseo que