CONTINÚA ANDREA.-
-¡Ok! Corazón cálmate, me pongo la mano en el pecho para calmar mi respiración y los latidos de mi corazón, ¡Que estupidez! Parezco una quinceañera en su primera cita con un muchacho, respiro profundamente y le grito
- Oye puedes pasar esta abierto –Digo mientras sigo frente a mi computadora afinando los detalles del sistema de vigilancia-
- ¡Andrea! ¿Por qué tienes la puerta abierta?
Giro mi mirada y lo veo ¡Dios! Esto me ayuda para nada a calmarme se ve tan guapo, lleva jean