—Estoy de regreso— es Elizabeth quien me obliga a alzar la mirada hacia ella.— ¿Está todo bien, cielo?— asiento, no me conviene decirle lo que pasó con su tía.
—¿Y tú como te sientes?— dime Elizabeth... algún síntoma que me diga si en verdad estás embarazada o no...
—Sí... solo que me muero de hambre, creo que he estado comiendo demasiado últimamente, pero supongo que es normal. La cocinera que trabaja en la casa de tus papás hace una comoda exquisita... no se compara nunca con esta comida— mi