CAPITULO 85 EL DOLOR DE LOS RECUERDOS.
Ashley Freetman
Apenas toqué mi cama y hundí mi cabeza en la almohada, las lágrimas comenzaron a surgir. Ahogué mi llanto en la almohada, sin poder creer lo que había sucedido después de anunciar mi noviazgo.
Unos minutos después tocaron mi puerta, con el dolor de mi alma le había pedido a mi tío Jordan, que me dejase sola, cuando me acompañó a mi habitación. Necesitaba un momento de soledad urgentemente. Cerré con seguro la puerta y no pensaba levantarme, para abrírsela a nadie.
─ Ashley