CAPITULO 63 EL CINE.
Ashley Freetman
La espuma se sentía deliciosa cubriendo hasta mis pezones, el agua tibia era muy relajante, los olores de esencias mezcladas, llenaban los sentidos con agrado. Como si todo fuese un tranquilizante, a excepción de los besos y las caricias de Noah, que de tranquilizantes, no tenían nada.
Sobre todo, cuando sus dedos pellizcaban mis pezones y sus besos se deslizaban, desde mi cuello hasta mis hombros. Esta delicia en el Jacuzzi, se había convertido en nuestro despertar matutino, d