CAPITULO 134 SORPRENDIDO.
Samuel Ghill
Saludé a Ashley, ingresando a la habitación. Ella, sonrió y me saludó, aunque su sonrisa no llegó a sus ojos. No solo estaba triste por la enfermedad del niño, que su familia había acogido gracias a ella y al cual he ido a visitar varias veces al hospital, por sugerencia de mi sobrina; sino también preocupada por la enfermedad de su abuela. La abracé, Ashley era una chica muy sentimental y Samantha, había sufrido una subida de tensión y estaba hospitalizada. La cara de Ethan, no es