Mientras tanto, Gerald había estado montando un gran espectáculo junto a Giya.
La propia Giya parecía haberle mentido a sus padres.
Al conocer esto, a Gerald le resultaba cada vez más incómodo mantener la postura. Por eso, ahora intentaba encontrar una excusa para marcharse ya.
Cuando ella vio esto, Giya se aferró íntimamente del brazo de Gerald antes de decir: “Mamá, papá, lo despediré primero. ¡Puedo manejarlo para que los dos puedan quedarse aquí!".
Después de decir eso, ambos saliero