Cindy se rió.
"¡Por supuesto!".
Leila, con una expresión desagradable, se precipitó: ”¡Cindy! ¿Has olvidado lo que viniste a preguntar? Y, y ... ¿no estabas tan preocupada por Gerald, hace un momento? ¿No sientes curiosidad por saber por qué está ileso?”
"¡Correcto! Dios, en mi emoción lo olvidé por completo. Gerald, dinos. ¿Estás bien? ¿Y todos esos tipos, son acaso amigos tuyos?”
"De hecho ... ¿cómo estoy todavía entero?". Gerald respondió en silencio.
"¡Te estamos preguntando!". Lei