Ahora que los tres habían sido sometidos con la Banda de Nueve Ataques, los otros grandes cultivadores no pudieron evitar mirar con envidia a Gerald, sabiendo muy bien que nunca podrían obtener sus artefactos angelicales. Después de todo, si él podía derrotar a los Señores Gemelos de Blancetnoir y a Sánchez, ¿qué posibilidades tenían ellos?
A estas alturas, Sánchez había conseguido ponerse de pie, aunque con bastante dificultad. Desde luego, ya no se atrevía a hacer ningún movimiento precipitad