”Ja”, gritó Cara.
Ahora mismo, ella sentía que era realmente genial.
"De acuerdo, señorita. ¡Voy a hacer todos los arreglos ahora! El precio total de las habitaciones es de 75.000 dólares. Por favor, pase su tarjeta por aquí".
La camarera se inclinó respetuosamente ante Cara.
¡Esta señorita era tan rica!
"¿Ah? ¿Qué? ¿75.000 dólares? ¿Sólo vamos a reservar cinco habitaciones y me va a costar 75.000 por una noche? ¿He oído bien?", preguntó Cara sin andarse con rodeos.
"Sí, señorita. Estas so