Sin embargo, después de decir eso, Suijin no pudo evitar mirar a Ryugu. Aunque él definitivamente no había contratado a ese asesino, eso no significaba que Ryugu no pudiera haberlo hecho. Después de todo, él ya había enviado a Endo y a Izumi a esa misión sin su conocimiento...
“¿Enserio?…”, respondió Gerald mientras se giraba para mirar a Ryugu también.
Al darse cuenta de que ambos lo estaban mirando, Ryugu no pudo evitar apretar los dientes. ¡Que Suijin desconfiara de él era todo gracias a