Al escuchar eso, Takuya agitó la cabeza con una risa antes de decir: “... Estás bromeando, ¿cierto…?”.
Aunque era cierto que Gerald era inhumanamente fuerte, no había forma de que fuera capaz de enfrentarse él solo a una familia tan grande y poderosa, ¿cierto…?
“Oh, he dicho en serio cada palabra que dije, Patriarca Takuya. ¿No me cree?”, preguntó Gerald en tono serio, dando a entender que no bromearía con algo así. Después de todo, sacar a los Futaba de esta crisis era su única oportunidad pa